Por qué no debemos tener lástima de los Millenials.

Una de las quejas y preocupaciones recurrentes habla de que los millenials tienen salarios más bajos, nulas prestaciones, sociales, pocas posibilidades de estabilidad laboral, lo cual indudablemente es cierto, pero sucede que muchas de estas aseveraciones se sustentan en necesidades y mediciones del siglo pasado, de otros modelos económicos, donde la calidad de vida se sustentaba principalmente en la acumulación de bienes, casa, auto, tv, etc, pero qué sucede ahora, los bienes (salvo excepciones como los bienes inmuebles) a causa de la obsolescencia programada, dejaron de ser una inversión, ahora en un solo dispositivo se puede tener un centro de entretenimiento, trabajo, comunicación e información por un costo que nunca nadie hubiera imaginado.
Lo peor que podemos hacer con esta generación, es subestimarla y fomentar su pesimismo. ¿Por que? simplemente por que esta es la generación que tiene todo lo que han deseado las generaciones predecesoras , la también conocida como generación «Y» (según la taxonomía de Strauss y Howe) tiene ante si las herramientas y medios que no hubieran imaginado sus padres ni abuelos; con ellos se abrió la caja de pandora, y los cambios que estamos viviendo en los paradigmas culturales, sociales y económicos, se está convirtiendo en uno de los más importantes en la historia reciente de la humanidad. Los Millenials son la generación más informada de todos los tiempos, y la información es poder dado que permite tomar las decisiones correctas si se utiliza de manera responsable, crítica y selectiva.

Culturalmente hay un mundo infinito por explorar que se reconstruye cada día: inmediatez, comunicación bidireccional, diálogo. Las tendencias se vuelven globales, y desde los barrios más marginales del planeta, pasando por cualquier minoría, tienen al fin voz global.

La información corre como pólvora, ya no es necesario intermediarios, ni hay monopolios, la comunicación masiva comienza a ser bidireccional. Los marginales fanzines y pasquines migraron a blogs y redes sociales. El consumo y la producción de cine, diseño, música, literatura y entretenimiento, de ser únicamente asequibles para quienes tuviera cierto presupuesto en distribuciones regionales, ahora cuentan con las más eficaces y accesibles plataformas de producción, difusión, y distribución de contenidos a nivel global de manera casi gratuita, el aislamiento cultural para bien o para mal, salvo raras excepciones, ya es cosa del pasado. De repente el mundo por primera vez se está conociendo así mismo desde todas las aristas posibles.

Una de las quejas y preocupaciones recurrentes habla de que los millenials tienen salarios más bajos, nulas prestaciones, sociales, pocas posibilidades de estabilidad laboral, lo cual indudablemente es cierto, pero sucede que muchas de estas aseveraciones se sustentan en necesidades y mediciones del siglo pasado, de otros modelos económicos, donde la calidad de vida se sustentaba principalmente en la acumulación de bienes, casa, auto, tv, etc, pero qué sucede ahora, los bienes (salvo excepciones como los bienes inmuebles) a causa de la obsolescencia programada, dejaron de ser una inversión, ahora en un solo dispositivo se puede tener un centro de entretenimiento, trabajo, comunicación e información por un costo que nunca nadie hubiera imaginado. Más es menos, ya no tiene sentido llenarse de aparatos para toda la vida. Un ejemplo la movilidad laboral hoy ¿tiene sentido poseer costosos automóviles, cuando la práctica del home office empieza a ser recurrente?, los Millenials se mudan constantemente, ven en el alquiler compartido la forma de satisfacer el techo y sus necesidades básicas, con la ventaja de ejercer la movilidad selectiva según sus intereses personales y/o laborales, el beneficio de pagar una hipoteca o un crédito durante los próximos 30, 40 o hasta 50 años, en ese contexto quizá tampoco tenga ya mucho sentido.

Lo anterior incide directamente en la forma en que se van conformando otros modelos económicos particularmente en el área de servicios, tal es el caso de la economía colaborativa la cual se sustenta en el uso de tecnologías y sistemas de organización horizontal, que hoy están generando ganancias sin demasiada inversión, y en algunas ocasiones han puesto incluso, a temblar a los monopolios, desde casos de éxito como UBER, My Twin place, 3D Hubs, o Crono Share hasta modestas iniciativas que funcionan bajo el sistema de comercio electrónico, apps, o iniciativas públicas de fondeo para proyectos, sistemas que de alguna manera poco a poco se van replicando en versiones análogas como comercio local, pero siempre bajo el mismo principio, de independencia y autosustentabilidad. Estas formas de trabajo rompen con el esquema tradicional de trabajo de oficina con estructuras organizativas piramidales; por otro lado si bien es evidente que la industria cada vez prescinde más de la mano de obra con la automatización de procesos, por tanto también se abre un fuerte campo laboral en el área de gestión, organización, coordinación, educación e investigación, donde la perspectiva humana es imprescindible de ahí el repunte y las oportunidades en el sector de servicios.

El sector educativo por su parte, no se encuentra exento de está transformación, hay mucho que hacer y replantear, lo cual desde luego abre también amplias posibilidades de desarrollo siempre y cuando se de vuelta de tuerca a la educación tradicional académica escasa en pensamiento crítico, es importantísimo desarrollar habilidades y competencias en áreas como el pensamiento análítico, el trabajo colaborativo, lógico-matemáticas, lingüística, exploración creativa, ingenierías, gestión de contenidos y diseño de información.

En el momento en que los millenials entiendan y asuman estas perspectivas, y dejen atrás la inercia de la era postindustrial, se les abrirá un nuevo panorama en lo económico y social, por primera vez tendrán en sus manos la transformación de un mundo más humano a partir de la tecnología, aunque esto último suene paradójico.

Desde luego no todo es miel sobre hojuelas y de que hay nuevos retos, los hay, el cambio climático, la sobreexplotación de recursos naturales, la migración a grandes centros urbanos, son temas urgentes a solucionar para esta generación, por que además se han ido agravando en los últimos años. Y no sólo eso, también queda pendiente el tema de cómo ésta generación afrontará el envejecimiento de la población al no contar con sistemas eficaces para el retiro y la jubilación, lo que no es poca cosa ya que la familia tradicional está apuntando a otras formas de agrupación interpersonal, quizá la mejor forma de afrontar el vejez de los hoy jóvenes, tendrá que ser en la colectividad, posiblemente veremos en un futuro y de manera frecuente grupos de ancianos trabajando y conviviendo en espacios propios y públicos.

Y lo anterior va de la mano con otro gran reto: la salud pública, que al no contar con sistemas de seguridad social suficientemente amplios, posiblemente muchos se decantarán por soluciones más asequibles como la medicina alternativa, ya que el panaceico transhumanismo de momento no parece ser una alternativa sanitaria a mediano plazo y al alcance de todos. Lo que si es real es el avance tecnológico en la implementación de diagnósticos mejor focalizados, y por ende tratamientos más eficaces, es un hecho consumado, que a pesar de todo, la esperanza de vida de la población se vislulmbra que se extenderá aún más.

Y quedan desde luego los problemas comunes a la historia del hombre desde hace miles de años: guerras, hambrunas, fundamentalismos, injusticia, mala distribución de la riqueza, etc. Pero qué creen queridos amigos, el mundo no empezó en 1980, efectivamente no es algo exclusivo de a esta época, la historia desde tiempos remotos da cuenta de esos problemas en diferentes regiones del planeta. Pero acaso con todas estas herramientas, con todos los cambios que se están suscitando y están por ocurrir, ¿no es una buena oportunidad para acabar o de menos aminorar estos problemas comunes, los cuales ya parecen inherentes a la humanidad?. Creo firmemente en que esta generación tiene la creatividad y la habilidad necesaria, sólo es cuestión de voluntad, pensamiento crítico y mucho mucho trabajo. Nadie dijo que fuera fácil el asunto, pero nada ha sido fácil y menos si de entrada nulificamos y nos compadecemos de una generación que a pesar de todo tiene muchas ventajas sobre las generaciones que les antecedieron, así que queridos Millenials el mundo está en sus manos, y hoy más que nunca si hay oportunidad de cambiarlo.

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Ehekatl Hernández

Ehekatl Hernández. Diseña, edita y a veces escribe. Twitter| Instagram.

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